Fundadores

El V.M. Samael Aun Weor y la V.M. Litelantes.

Iniciaron el Poderoso Movimiento Gnóstico Internacional. Comenzaron su Misión en Colombia para después establecerse en la Ciudad de México. El Venerable Maestro Samael, como Presidente Mundial de las Instituciones Gnósticas, trabajó incansablemente en su proceso interior, además de escribir libros, dictar conferencias, visitar grupos, organizar reuniones, Congresos y preparar Misioneros para la difusión a gran escala de la  Enseñanza Gnóstica en todos los confines de la América, y cimentar la organización para la difusión gnóstica en el viejo continente. Ella, la Venerable Maestra, acompañándolo como esposa y madre, su “colaboradora esotérica” tal como el Maestro así lo dijo, que colaboró con Él como “poderosa vidente” en la investigación científica de los elementales vegetales que figuran en el Tratado de Medicina Oculta, investigando de manera conjunta lugares sagrados tanto en lo físico como en los mundos internos,  dándole enseñanza preciosa, siendo su instructora en los Estados Jinas, para lo cual era especialista; describiéndole a su esposo con lujo de detalles lo que le había acontecido al Maestro en algunos de sus procesos iniciáticos en lo interno,  alejándolo del fanatismo por el vegetarianismo; etc.; Enseñanzas de la Venerable Maestra que quedaron integradas de manera maravillosa al cuerpo de Doctrina Gnóstica, tal como el Maestro así lo plasma en sus libros.

 La Misión del Venerable Maestro es entregar la Gnosis salvadora, la tabla de salvación a todos los seres humanos que la acepten, para formar una nueva civilización, una nueva cultura. Es pues, un creador de hombres, una excelso Maestro que ilumina el camino de los seres humanos hacia la luz.

Su llegada estaba predicha, los budistas sabían que el Buda Maitreya nacería en Occidente, por esa razón  lo representan sentado al estilo occidental, y no en posición oriental; otros grupos esotéricos también lo aguardan. Es el Kalki Avatara, el mensajero de lo Alto, el Jinete del Caballo Blanco del Apocalípsis, que con su espada de fuego destruye la ignorancia, las fuerzas tenebrosas que nos apartan de Dios. Físicamente estuvo aquí, brilló como un rayo en medio de la oscuridad y su Luz sigue iluminando, como un gigantesco faro que guía a los navegantes perdidos para encontrar tierra firme y el sendero a casa, al Ser. Su enseñanza nos brinda el camino a los Misterios más celosamente guardados por el budismo y el Cristianismo, es pues, la llave que abre todas las puertas, los más preciados arcanos del esoterismo antiguo.

 En la historia del mundo no ha existido Maestro que le tocara hablar claro, develar con precisión los Misterios que conducen a la Luz, en esta época decadente, degenerada.

 Y es en tierra mexicanas donde se levanta y emerge como un coloso, un Hércules griego, un Sansón hebraico, un Quetzalcoatl mexicano, entregando su mensaje, su preciada carga de sabiduría para bien de todos nosotros.

 Los ciclos se cierran, la serpiente se muerde la cola, el Quetzalcoatl mexicano, aquel portentoso personaje de luenga barba negra, de gran altura, sabio, que civilizó a los Toltecas a fines de primer milenio, que los llevó a un grado de civilización y cultura nunca vistos en lo que era el México antiguo, aquel que enseñó que el camino de la Cruz era el de la salvación, que los alejó de los sacrificios humanos, que los enseñó a labrar la tierra, a trabajar los metales, etc.,  y que al término de su Misión embarcó en su balsa de madera labrada emulando serpientes emplumadas, donde cuenta la tradición, que en playas del oriente de México, dijo: ¡Volveré! ¡Volveré!, ha cumplido su profecía, puesto que el primer lugar donde se asentó el Maestro Samael y su familia fue precisamente en tierras de Veracruz, para de allí iniciar su caminar al centro de nuestro país.

 Y fue desde tierras Aztecas, en la capital del país donde continuó su labor, dando su fuerza, guía y protección a los integrantes del Movimiento Gnóstico Internacional.

Su mensaje está escrito, su legado persiste, su Misión continúa, y es precisamente, como lo dictó, dentro de La Ley y el Orden.

 Al desencarnar, el 24 de diciembre de 1977, su esposa, la Venerable Maestra Litelantes, toma las riendas de la Institución, y de manera sabia, cual un Ser despierto lo sabe hacer, condujo al pueblo gnóstico con sus sabios designios, sus consejos, instrucciones, y defendiendo las sagradas enseñanzas que su esposo dejó establecidas y escritas.

“La poderosa Gurú Litelantes”, como el Maestro así lo dejó asentado, recibió la encomienda de guiar al pueblo gnóstico, y así lo hizo hasta su desencarnación, el 5 de febrero de 1998.

Su legado está patente, trabajó incansablemente visitando grupos, dirigiendo Congresos, contestando correspondencia, editando los libros que el Maestro dejó en valiosos originales a puño y letra, dando consejos, viajando a los distintos países donde la Institución abría brecha, en España, Canadá, el Salvador, Colombia, etc.; brindando Enseñanza a quienes acudían a ella de manera sincera anhelando el cambio interior. Bajo su dirección, la Institución se estableció firmemente en Canadá, y en diversos países del viejo continente.

 

EL LEGADO:

 

Don Osiris Gómez Garro.

Hijo mayor de los Venerables Maestros, vivió la Enseñanza Gnóstica en el diario vivir. Amable y cortés, siempre defendiendo la Enseñanza Gnóstica dentro de la Ley y el Orden que nos dejara nuestro Gurú, cuidando de mantener íntegro el contenido de los libros que nos legara el Venerable Maestro Samael en su Obra, cuidando, como él decía, de no cambiar ni una coma el contenido de los mismos. Recibió la orden de hacerse cargo de la Dirección de la Institución de manera directa por su madre, la VM Litelantes, cargo que asumió con temple y gallardía por 17 años, hasta su desencarnación el 20 de febrero de 2015.

Su trabajo fue incansable, bajo su dirección se realizaron Congresos Memorables, entre ellos podemos citar el realizado en la Ciudad de México, en El Cairo, tierra sagrada egipcia, en el Alto Cuzco, Perú, en tierras donde vuela majestuoso el cóndor, etc., así como Convenciones nacionales en diversos países y se estableció un ritmo de trabajo intenso dentro del Instituto, en beneficio espiritual de sus estudiantes, con Jornadas espirituales en el Monasterio de Guadalajara, encuentros gnósticos por regiones, con la finalidad de intensificar la difusión de la Gnosis, entre otras cosas. La difusión de la Enseñanza bajo su directriz avanzó tal como lo predijera el Maestro, en América, en distintos países de Europa, en el norte de África, en Tailandia, China, etc.

 María Inmaculada ugartemendia de Gómez

Digna Esposa de Don Osiris Gómez Garro, nuestra Directora, siempre atenta, siempre respetuosa, ha mostrado voluntad,  decisión y valentía para continuar con la Misión que tuviera su esposo, defendiendo la Enseñanza Gnóstica para que se entregue sin deformaciones y velando por la obra escrita del Venerable Maestro Samael, para que se mantenga íntegra, tal como el Maestro la dejó. A mantenido el intenso ritmo de trabajo que su esposo, Don Osiris sostenía, atendiendo personalmente Convenciones, Encuentros gnósticos, reuniones de Misioneros, el Congreso en Santiago de Compostela del 2015, en España y el próximo Congreso Gnóstico a llevarse a cabo en Santiago de Chile, con la visita a la Isla de Pascua.